sábado, 24 de julio de 2010

lunes, 28 de junio de 2010

Tania sueña


Tania Sueña
Aún puede verse el cadáver de aquella mujer atorada en un carrizo a orillas del canal, denota un gesto de temor en su sonrisa sardónica.. Cuasi despierta.. Su espíritu deambula entre la niebla.. Aquel ambiente es sólo un producto de su imaginación.. La realidad es por sí misma, una puerta a su nuevo sueño fantasma que una y otra vez repetía sin espiral descanso de forma diabólica.. En el inconsciente, en su mente.. Continuo caos.. En su peregrinar.. Ella vuelve a despertar.. - Ábreme la puerta, pendeja, o te vas a arrepentir - ..Tania calla con sus manos un gemido desesperado, a través del corredor, la lluvia apaga los gritos internos, ensordece sus pensamientos hasta el grado del hastío, afuera de la casa una entidad invisible pero familiar hace presencia, letargo del continuo acoso de su perseguidor.. Trae consigo recuerdos e imágenes que pasan por la mente de Tanía..  Remembranzas de una vida ajena.. Una tristeza carcome su instante.. Sin embargo, empezaba a percibir una extraña sensación que la hacía despertar.. Un aire frío corre por cada rincón de aquella casa.. Súbitamente, una imagen mental viene a ella, permitiéndole ver como corrían por todo el piso y las paredes de aquella casa, una gran masa de gatos negros y ratas negras que fluían como un río, se funden en la obscuridad. Abre los ojos.. Ella despierta en las escaleras de la entrada de la casa.. En un instante, una entidad la hala fuertemente por los cabellos, no obstante sus forcejeos e intentos por defenderse, siente en la espalda y la cabeza el continuo impacto de cada escalón, sin poder hacer nada.. Trata de sujetarse a unas raíces que están a ras de tierra; pero, la tierra se abre tragándose a Tanía, llevándola hasta su más remota entraña.. Una cueva interna que parece tener un camino desolador.. El frío y la humedad traen dolor a sus heridas.. Por un momento.. Tanía siente la enormidad de aquella caverna donde camina sin descanso.. ¡Ese olor a humedad! Lo nota nuevamente. Por un instante se asfixia al percibir la profundidad del espacio que le rodeaba.. Era su soledad, la eterna compañera; que una y otra vez le daba fuerzas para seguir hasta encontrar una salida.. Lágrimas salían por sus ojos.. Cansada.. Sentía desfallecer por aquel sendero tenebroso.. Una y otra vez su mente clamaba..
                                         - ¿Cómo voy a salir? -

Pocos recuerdos aún tenía de lo sucedido el momento anterior al despertar. Una amnesia iba borrando paulatinamente el recuerdo del sueño anterior.. Sólo podía recordar el frío y la humedad de aquella casa.. La misma casa, imagen que iba y venía en su mente.. Al volver en sí, a lo lejos pudo percibir una salida, un palpitar, un gemido.. Con ansiedad y cautela apresuro su andar.. Al llegar a la salida todo parecía estar tranquilo.. Pero lo que se mostró ante ella, no lo pudo creer.. Un mundo acuático.. Extensiones de tierra flotante, con flora y fauna, ¡única y extravagante! Cada árbol que se encontraba en ese lugar era de colores diferentes, y, en vez de frutos mostraban ojos que observaban hacia todos lados.. Las tierras estaban conectadas por canales de agua prístina y cristalina.. A lo lejos.. Podía ver una gran cascada descendiendo por una enorme montaña de cristal.. ¡La forma!. ¡Era igual al de una pirámide prehispánica! 

  Tanía apresuro su andar.. Al mirar aquel paisaje.. Cansada de tanto caminar.. Se detiene a tomar agua a la orilla del canal.. Bebe y lava sus heridas.. En un segundo observa una ligera neblina que flotaba y fluía sobre el agua del canal.. Alrededor de ella.. Por un instante.. Escuchó una voz femenina llamándola..
                                    - ¡Tania!.. ¡Tania!.. ¡Tania! -

  Tania resbala y cae al canal.. Trata de salir del agua pero se enreda con una raíz de lirios, los cuales abundaban y flotaban sobre los caminos acuáticos.. La desesperanza, aquel intento por salir del agua resulta fallido.. En ese momento.. El cadáver de Tania flota.. Es arrastrada a la orilla del canal, en su semblante se puede notar una extraña sonrisa de terror.. El tiempo parecía correr y a la vez detenerse.. Al contemplarse a sí misma.. Tania se levanta de la tierra, cuasi sonámbula deambula por el arbolado paraje.. Su corazón palpitante, anuncia una extraña sensación.. Su delirio de persecución.. Caminando por aquella neblina podía sentir el vaivén de su esqueleto a través de su cuerpo. El frío y la humedad.. Corroían su andar.. Entonces.. Tania despierta..

  Tania camina por el estrecho corredor.. Tropezando.. Baja las diminutas escaleras, el rancio olor de la cocina agudiza sus parasomnias, abre el refrigerador, saca un huevo, vierte el aceite , deposita el huevo en el aceite hirviente.. Y observa la yema, es una mórula activa, ensimismada en una procesión mitótica, sorprendida, pica la mórula con el tenedor.. El fragor del calor nubla momentáneamente su vista, tras forzar sus ojos y enfocarlos.. En el sartén se va dibujando la silueta de un feto humano que se fríe.. Un ojo se abre, luego el otro.. El feto la mira, se ven fijamente, una nausea la invade.. Entonces, Tanía se despierta, trata de abrir los ojos y en ese momento cae en la cuenta que se encuentra en una balsa a la deriva en medio del océano.. Tania perturbada grita y vuelve a despertar, camina por el estrecho corredor cuando hace un alto.. Es sorprendida al ver la silueta de una niña bajar por las escaleras.. Piensa que es un espejismo.. Va tras ella pero la pierde de vista.
            - ¿Quién eres?.. ¿Dónde estás?.. ¿Por qué te escondes de mí?.. 
              Sal de donde quiera que estés escondida.. ¡No te hare daño! -

 Tania desespera.. Grita y llora.. De pronto siente una extraña presencia que la hace estremecer de pies a cabeza, cuando alza la cabeza una dulce mirada la observa.. En un momento su mente se paraliza, proyectando la imagen de un feto ahogado en el agua viéndola a los ojos.. Tania despierta.. Toma un poco de aire..Cuando se da cuenta.. Puede sentir humedad alrededor de ella, no era agua lo que se encontraba en ese lugar.. Se hallaba dentro de aquel viejo y olvidado pozo ubicado frente a la casa, el fondo parecía estar lleno y construido de placenta.. Tania se encontraba nadando y flotando sobre aquel gel.. Trataba de salir.. Arrastrando el cuerpo.. Por un momento recupera la fuerza y se dirige a tomar un baño.. Mientras se encuentra en la ducha, puede observar su rostro cansado reflejado en el espejo.. En un minuto pierde su mirada y al otro minuto regresa.. Se mete a la regadera disfrutando el agua caliente cayendo sobre su cuerpo. Súbitamente, al frotar su cuerpo, partes de carne se desprendían y fluían con el agua.. ¡Tanía grita desesperadamente viendo pedazos de ella tragados por el caño!.. De un instante a otro.. Tanía despierta.. Se encuentra en el corredor de la casa.. Espejos que la reflejaban, a lo largo del corredor.. Había.. Diversas mujeres sentadas.. Caminaba viéndolas.. Al final del corredor.. La esperaba una niebla naranja que ocultaba el camino.. La curiosidad de Tanía la impulsaba a seguir.. 
    
  Una mano la tomó por el brazo.. Que paulatinamente dibujaba la presencia de una mujer que no dejaba de mirarla.. Mientras caminaba al lado de ella.. Pocos instantes pasaron cuando Tanía le comienza hacer un sin número de preguntas…
- ¿Quién eres?.. ¿Por qué estoy aquí?.. ¡No puedo recordar nada!.. Tal vez tú también seas una alucinación.. ¡Dime! ¿Qué es lo que está pasando? ¿Lo sabes?  ¡Contesta!.. -

  La mujer se desvanece entre la niebla, y Tanía grita
 - ¡No!, no te vayas.. Por favor.. Dime.. ¿Cómo salir de aquí? -
En medio de aquella fría neblina.. Avanzaba a tientas, poco a poco podía aclararse el terreno.. En medio de la neblina.. Se iba definiendo un camino que la llevaba por un bosque, cuyo clima era muy frío, esto le provocaba calosfríos..Sus dientes tiritan..

Tanía.. Cautelosamente caminaba por el sendero..Cuando sintió una extraña brisa de aire almizclero que llamó su atención.. Súbitamente comenzó a entrar en pánico.. ¡Algo venía a por ella!.. Al correr, comenzaba anochecer, una lluvia torrencial caía sobre Tanía lo cual le impidió ver un hoyo profundo por el que resbaló.. Cayó rauda por una especie de tobogán.. Resbalando aceleradamente.. Hasta dar a un río subterráneo que la arrastró a desembocar a un precipicio.. Al sentir el vacío.. Tanía grita y despierta.. Sobresaltada del sueño anterior.. Se da cuenta que se encuentra atrapada en un enorme reloj de arena.. Recuerdos gota por gota caían sobre su rostro.. Al observar Tanía a través del cristal.. Había una inquietante obscuridad.. Un abismo de agua se encontraba debajo de sus pies.. ¡Aquella válvula de cristal se encontraba a una profundidad abismal en medio del mar! Ella pudo darse cuenta, porque traía una pequeña vela entre las manos, a la cual, le quedaba muy poco oxígeno para mantenerse prendida.. Tanía desespera.. Camina de un lado a otro
                                   - ¡Esto pasará!..  ¡Esto pasará!.. - 

  Una y otra vez una voz en su mente hablaba durante un largo rato.. Sin darse cuenta.. Cae un gota de agua sobre la vela, dejándola en una total obscuridad.. Tanía llora desconsolada.. Con ojos hinchados y a medio cerrar.. A lo lejos.. Percibe una luz que aparece en la profundidad del mar.. Tanía se estremece.. Inquieta e indefensa.. Con impaciencia mira el resplandor de la entidad.. Acercándose cada vez más.. Por otro lado, el aire ya no le era suficiente.. Poco a poco se extinguía y el agua fría iba cubriendo parte de su cuerpo.. Sufriendo Hipotermia.. Iba debilitándola.. Hasta paralizar su cuerpo.. Mientras observaba en la profundidad aquella luz brillante, un latido provenía del abismo y se aproximaba.. En un momento Tanía palidece por el frío.. Y, la enormidad de lo desconocido paraliza su existencia.. Entonces.. Flash backs del frío corredor de su casa , una y otra vez vienen a su mente.. En ese momento Tanía despierta, lo hace en medio de un camino que daba a un laberinto arbolado.. Era una noche tranquila.. La luna se reflejaba en los canales de agua cristalina ente chinampas e islotes de tierra.. Un aire a salitre era percibido por Tanía mientras caminaba por aquel laberinto natural que la conducía a un mirador.. A lo lejos se observa una montaña de cristal en forma de pirámide prehispánica que desprendía una luz brillante.. Y, en medio de dicho Teocali, una cascada de agua cristalina que se precipitaba, formando los canales de agua de aquel mundo acuático.. Lo cual sorprendió a Tanía.. Una especie de imán la magnetizaba, haciéndola estremecer, ante aquella extraña sensación.. Provocando un estado de hipnosis que la impulsaba a ir a la pirámide..Una extraña necesidad, casi obsesiva, llevaba a Tanía por sendas desconocidas.. Esta vez no temía.. Sin embargo, no podía recordar el haber estado en ese lugar.. Una amnesia bloqueaba el recuerdo de los sueños anteriores; pero, justo en ese momento en que vagaba por la ciénaga. Tania llega a la pirámide y en un abrir y cerrar de ojos se encuentra viendo su propio sacrificio.. Había un monje clavando una daga en el cuerpo atado de una mujer que.. Era ella misma.. El monje voltea a verla y entonces Tania puede darse cuenta que también es ella misma.. Un vértigo la atrapa.. Recuerdos de una vida que nunca existió pasan por su cabeza.. Sabe por un instante las respuestas a todas las preguntas hechas durante el viaje alucinatorio que tuvo un segundo antes de evitar el alumbramiento.. Tania nunca existió, tan solo era recuerdo de una construcción mental instantánea antes de ser exterminada..
  Entonces despierto en una balsa en medio de un mar salobre y amniótico.. Un urgido latido, una ráfaga ausente.. Una voz.

 - ¡Soy tu último recuerdo onírico, ese que tiendes a olvidar, un producto de tu imaginación! - 



viernes, 18 de junio de 2010

Sin titulo





Hay tanto que vivir, tanto que amar, que admirar, que tocar, que sentir, que permitir, que escribir, que pintar, que cantar... para armonizar la grandiosa sutileza del alma.